Historia de los Pantalones Vaqueros

El pantalón vaquerode mezclillatejanojeanpitusamahones, préstado del inglés jeans o blue jean, adaptado al español como bluyín,son un tipo de pantalones, generalmente confeccionados de tela de mezclilla o dungaree. Por lo general, el término «vaquero» se refiere a un estilo particular de pantalones, llamados «vaqueros azules», que fueron inventados por Jacob Davis y Levi Strauss & Co. en 1871 y patentados por Davis y Levi Strauss el 20 de mayo de 1873. Originalmente diseñados para hombres vaqueros del viejo oeste americano y mineros, estos pantalones se hicieron populares en la década de 1950 entre los adolescentes, especialmente los miembros de la subcultura greaser. Los jeans fueron un artículo de moda común en la subcultura Hippie de década de 1960 y lo siguieron siendo entre las subculturas juveniles de punk rock y heavy metal de los años 1970 y 1980. En la década de 2010, los jeans siguen siendo un artículo de moda popular, y vienen en varios ajustes, incluyendo delgado, afilado, ajustado, recto, corte de bota, fondo del cigarrillo, inferior estrecho, cintura baja, anti-ajuste, y brillante. Los jeans «apenados» (visiblemente envejecidos y desgastados, pero todavía intactos y funcionales) se han vuelto cada vez más de moda.

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levi Strauss y Jacob Davis

El alemán Levi Strauss montó un negocio en San Francisco de tiendas de campaña pensado para satisfacer a los mineros. Tras darse cuenta de que los mineros preferían dormir al raso y que lo que necesitaban realmente eran pantalones resistentes, decidió usar el tejido de lona de las tiendas de campaña para fabricar petos de trabajo. Por tal motivo dichas prendas fueron inicialmente de color marrón. Más tarde (1873), Strauss se asoció con un sastre llamado Jacob Davis el cual tuvo la idea de reforzar los pantalones con remaches de cobre en zonas delicadas donde solían romperse. Esto dio origen de forma definitiva al primer Jeans.

Evolución de la prenda
El término apareció por vez primera en mil setecientos noventa y cinco, en el momento en que un banquero suizo de nombre Jean-Gabriel Eynard y su hermano Jacques fueron a Génova y estuvieron los dos al frente de una compañía comercial en ascenso. En mil ochocientos, las tropas de Massena entraron en la urbe y Jean-Gabriel fue confiado con su abastecimiento. Particularmente, les amueblada con uniformes de corte de lona azul llamadas «bleu de genes» de donde más tarde se deriva la conocida prenda famosa universalmente como «blue vaqueros» (vaqueros).

En un inicio, los pantalones vaqueros eran sencillamente pantalones robustos utilizados por los trabajadores fabriles. A lo largo de este periodo, los pantalones vaqueros de hombre tenían la cremallera en la parte delantera, al paso que los de mujeres tenían la cremallera por el lado izquierdo. A lo largo de la temporada de la Segunda Guerra Mundial, se generaron un menor número de vaqueros, mas se introdujeron los ‘overoles de cintura’ que en general los utilizaban los soldados estadounidenses, que en ocasiones los llevaban cuando estaban fuera de servicio. Cara la década de mil novecientos sesenta, los pantalones vaqueros tanto de hombres como de mujeres tenían la cremallera en la parte delantera. Las fotografías históricas señalan que, en las décadas antes que se transformara en un factor básico de la moda, en general los pantalones vaqueros encajan bastante de manera vaga, como dos overoles sin el babero. En verdad, hasta mil novecientos sesenta, Levi Strauss llamó a su producto insignia «overoles de cintura» en vez de «tejanos».

Una vez que James Dean los popularizase en la película Rebelde sin causa (mil novecientos cincuenta y cinco), el utilizar pantalones vaqueros se transformó en un símbolo de rebeldía juvenil en la segunda mitad de la década de mil novecientos cincuenta. Debido a esto, en ocasiones estaban prohibidos en los teatros, restoranes y escuelas. A lo largo de la década de mil novecientos sesenta, el empleo de pantalones vaqueros se hizo más admisible, y por la década de mil novecientos setenta se había transformado en la moda normalmente en los U.S.A. como ropa casual.

Michael Belluomo, editor de la Gaceta Deportiva Internacional, octubre / noviembre mil novecientos ochenta y siete, P. cuarenta y cinco, escribió que en mil novecientos sesenta y cinco, Limbo, una boutique en el New York East Village, fue «la primera minorista que lavó unos pantalones vaqueros nuevo para lograr utilizado efecto gastado, y la idea pasó a ser en un éxito. «Y continuó: «[Limbo] contrató a artistas del East Village para embellecer los pantalones vaqueros con parches, calcomanías y otros detalles, y las vendió por dólares americanos doscientos.» A inicios de la década de mil novecientos ochenta la industria del denim introdujo la técnica de lavado a la piedra desarrollada por GWG, asimismo famosa como «Great Western Garment Co.» Donald Freeland de Edmonton, Alberta fue vanguardista en el procedimiento, lo que asistió a poner al denim a un mercado más grande y más polivalente. La aceptación de los pantalones vaqueros siguió durante los años mil novecientos ochenta y mil novecientos noventa, hasta el punto donde los pantalones vaqueros son, en la primera década del siglo veintiuno, un factor básico de vestuario, en promedio los norteamericanos tienen 7 pares.[cita requerida] En la década de dos mil diez, los pantalones vaqueros se pueden observar utilizados por personas de todos y cada uno de los géneros y edades.

 

Procesos de fabricación

Teñido

Estructura química del colorante índigo, el azul de los pantalones vaqueros azules.
Véase también: Colorantes azoicos
De forma tradicional, los pantalones vaqueros se teñían de un color azul utilizando tinte índigo natural. No obstante, a dos mil dieciseis, la mayor parte de los denim están teñidos utilizando índigo sintético. Anualmente se generan más o menos veinte mil toneladas de índigo para este propósito, si bien solo se requieren unos pocos gramos de colorante para cada par. Para otros colores de denim se deben usar otros colorantes. A dos mil dieciseis, los vaqueros se generan en cualquier color que se pueda conseguir con algodón.

Para conseguir más información sobre el teñido, refiérase al denim y a la discusión que allá se presenta sobre el empleo de pigmentos colorantes.

Pre-contracción de los pantalones vaqueros

Gente joven utilizando una pluralidad de estilos de vaqueros, incluyendo pantalones vaqueros carpintero, pantalones vaqueros de campana, pantalones vaqueros pitillo y pantalones vaqueros de tiro bajo. (Roma, dos mil ocho)
En un comienzo, Levi Strauss comercializó vaqueros pre encogidos en mil novecientos sesenta y tres, que no se encogen más tras la adquisición, lo que le deja al consumidor adquirir su tamaño adecuado. Estos pantalones vaqueros eran conocidos como los tejanos de corte regular quinientos cinco. Los quinientos cinco son prácticamente idénticos a los quinientos uno con la salvedad del botón-mosca. La compañía Levi asimismo lanzó vaqueros bootcut Slim Fit, conocidos como quinientos diecisiete y quinientos veintisiete. La diferencia entre los 2 es que quinientos diecisiete sienta en la línea de la cintura y el quinientos veintisiete sienta bajo la línea de la cintura. Después, Levi desarrolló otros estilos, como suelto, delgado, cómodo, relajado, flaco y corte estándar con una pierna cónica.

Aspecto utilizado
La apariencia utilizada o bien de «lavado ácido» se crea a través de abrasión de los pantalones vaqueros y/o el tratamiento con productos químicos, como resina acrílica, fenol, un hipoclorito, permanganato de potasio, soda corrosiva, ácidos, etc.

Chorro de arena o bien el pulimentado con papel de lima
Los usuarios que deseen emplear tejanos que parezcan gastados pueden adquirir dichos vaqueros que se fabriquen con un tratado singular. Por norma general, para dar a los tejidos el aspecto gastado, se los trata con un chorro de arena con productos químicos o bien añadiendo piedra pómez al proceso de lavado o bien gastando con papel de lima.

Impacto ambiental y humanitario
Unos pantalones vaqueros habituales consume novecientos diecinueve galones (tres mil cuatrocientos setenta y nueve litros) de agua a lo largo de su ciclo vital (esto incluye el agua para el riego de los cultivos de algodón, fabricar los pantalones vaqueros, y los abundantes lavados del consumidor).

La producción de tejanos con un «look utilizado» puede ser más perjudicial para el medioambiente que los vaqueros regulares (en dependencia de de qué manera se procesan los compuestos de desecho). El arenado y el tratamiento con papel de lima tiene el peligro de ocasionar silicosis a los trabajadores, y, en Turquía, más de cinco mil trabajadores de la industria textil fueron perjudicados por esta enfermedad, y se sabe que han fallecido cuarenta y seis personas. Ciertas compañías han anunciado que están prohibiendo el empleo de chorro de arena.

Cuidado y desgaste
Pese a la mayor parte de los pantalones vaqueros sean «pre-encogidos», incluso de esta manera son sensibles a la ligera contracción y pérdida de color lavado tras lavado. La compañía Levi Strauss aconseja eludir lavar los pantalones vaqueros tanto como resulte posible. Carl Chiase, directivo Levi Strauss de marca y proyectos singulares, tiene un credo: Entre menos te laves tus vaqueros, mejores se volverán. Estas y otras sugerencias para eludir el lavado de pantalones vaqueros en la medida de lo posible haber encontrado críticas. Cory Warren, directivo de LS&Co. Unzipped, aclara en una contestación a esa crítica:

Nuestro consejo es lavar con menos frecuencia, mas meridianamente, debe juzgar por sí solo lo que es apropiado. Día caluroso, ¿trabajo sucio? Lave sus tejanos. ¡Por favor! Día frío, ¿trabajo de oficina? Quizá pueda utilizarlos 2 o bien más veces ya antes de ir nuevamente a la lavadora. Personalmente, si me pongo unos pantalones vaqueros para trabajar cada viernes —clima fresco, trabajo de oficina— tiendo a emplearlos el sábado. Y si el sábado se pasa en el interior y no voy a verter comida sobre mi ser, podría aun llevarlos el último día de la semana.

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